Qué es un sistema de gestión del aprendizaje
Un sistema de gestión del aprendizaje (LMS, por sus siglas en inglés: Learning Management System) es una aplicación de software que permite crear, administrar, documentar, seguir, reportar y dictar cursos y programas de capacitación. Si tenés algo para enseñar, o si entre los objetivos de tu organización está capacitar personas, un LMS puede ser una herramienta enormemente valiosa.

¿Qué hace un sistema de gestión del aprendizaje?
Un LMS crea una experiencia de aprendizaje atractiva para los usuarios. Puede incluir:
- Contenido de texto: textos en HTML para leer online o archivos para descargar e imprimir.
- Contenido multimedia: videos, gráficos, imágenes, audios, etc.
- Actividades interactivas: ejercicios que invitan a los usuarios a responder.
- Acceso a clases en vivo: por videoconferencia o webinars.
- Cuestionarios: preguntas sin calificación que ayudan a fijar los contenidos.
- Foros de discusión: para la interacción entre estudiantes y docentes.
- Exámenes: evaluaciones que hay que aprobar para obtener una calificación.
- Certificados: constancias de aprobación que los usuarios pueden sumar a su CV o a sus redes sociales.
- En definitiva, cualquier contenido que se pueda digitalizar y subir a la web.
¿Qué hace especial a un sistema de gestión del aprendizaje?
Hasta acá, no parece muy distinto de cualquier gestor de contenidos. Sin embargo, un LMS ofrece mucho más que almacenar contenido:
- Identificación de usuarios: todos los estudiantes inician sesión en la plataforma, así que cada actividad queda registrada y asociada a una persona.
- Contenido estructurado: el contenido se organiza para que cada estudiante pueda seguir su proceso de aprendizaje. El nivel principal es el curso, que se divide en secciones, clases, módulos, unidades, etc.
- Interacción: los foros y otras funciones interactivas son claves para que los estudiantes participen y aprendan.
Si implementás tu proyecto de e-learning con un verdadero LMS, tus estudiantes van a tener la experiencia de estar en un campus virtual.
Mitos sobre los sistemas de gestión del aprendizaje
Hay muchas ideas equivocadas sobre los LMS. Estas son algunas:
"Un LMS es solo para cursos gratuitos o MOOCs"
Falso. Si bien un LMS es indispensable para un MOOC (curso masivo, abierto y online), sirve para muchos modelos de negocio. Las organizaciones que venden capacitación pueden integrar el LMS con una tienda online para monetizar sus cursos.
Por ejemplo, edX es uno de los principales proveedores de MOOCs, y nació sobre Open edX, el software que hoy impulsa miles de campus virtuales comerciales y no comerciales. Podés leer nuestro artículo sobre las diferencias entre edX y Open edX para saber más.
"Un LMS es complejo y difícil de operar"
Un LMS puede ser complejo, pero hay opciones que simplifican su uso. Por ejemplo, con un LMS totalmente gestionado, un proveedor se encarga de toda la complejidad técnica y vos te concentrás solo en usarlo.
"Necesitamos servidores e infraestructura de IT para tener un LMS"
Falso. Hoy muchos LMS funcionan en la nube, sin necesidad de comprar servidores ni de administrar infraestructura propia. Un LMS en la nube es lo más recomendable por su flexibilidad y su escalabilidad.
"Todos nuestros cursos son presenciales, así que no necesitamos un LMS"
Falso. Aunque tus cursos sean principalmente presenciales, un campus virtual con un LMS te da muchas ventajas. Tenés un mejor control de los inscriptos si además de asistir a clase inician sesión en el LMS. Podés distribuir el material de lectura de forma simple. Las tareas funcionan mucho mejor en el LMS, que puede incluir correcciones y sugerencias. Y si los estudiantes tienen que entregar trabajos, como un ensayo, hacerlo a través del LMS permite un mejor seguimiento y facilita la corrección.
En nuestro blog explicamos las opciones de instalación de Open edX (en inglés).
"Un LMS es demasiado caro para nuestra organización"
Falso. Hay opciones para cada necesidad y cada presupuesto. Mirá nuestros planes y precios para ver cómo hacemos que un LMS sea accesible para tu organización.
Cómo elegir un sistema de gestión del aprendizaje
Para elegir el mejor LMS para tu proyecto de e-learning tenés que tener en cuenta las características de tu organización y tener claros los objetivos que querés lograr. Estos son algunos dilemas típicos. También te pueden servir nuestros consejos para elegir el LMS correcto.
¿LMS propietario o de código abierto?
Los LMS propietarios los desarrolla una empresa y suelen estar atados a un contrato de servicio. El proveedor da soporte al campus virtual mientras el contrato esté vigente. Si querés cambiar de proveedor, tenés que pasar a otro LMS, y esa migración suele ser complicada, cuando es posible. En general el código es cerrado y no podés ver qué pasa por dentro.
Los LMS de código abierto no están atados a un proveedor. Podés instalar tu sitio de e-learning y mantenerlo por tu cuenta si tenés los recursos técnicos, o contratar a un proveedor que te ayude. Hay dos formas de tercerizar un LMS de código abierto: pedirle a un proveedor que lo instale en tu propia infraestructura o nube, o contratar a una empresa que lo ofrezca como servicio (modelo SaaS). Como el código es abierto, siempre podés revisar cómo funciona. El modelo SaaS es probablemente el más flexible: pagás por lo que usás y en general podés dar de baja el servicio cuando quieras.
Otra ventaja del código abierto es que, si querés cambiar de proveedor, podés elegir otro que dé soporte al mismo sistema. Nunca quedás atado a una sola empresa ni a un contrato de largo plazo.
¿Equipo propio o tercerizar?
Si elegís un LMS de código abierto, tenés dos opciones: operarlo con tus propios recursos o contratar a un proveedor de servicios.
Los proveedores suelen estar más al día con las novedades y tienen más experiencia con el sistema en otros clientes y casos de uso. Tené en cuenta que un LMS es un software complejo, y armar un equipo capaz de operarlo puede requerir demasiados perfiles especializados.
¿Instalación y mantenimiento, o SaaS?
Hay dos formas principales de contratar a un proveedor para tu LMS:
Instalación y mantenimiento
El proveedor instala el software en tu infraestructura de nube. Opcionalmente, podés contratar un servicio de mantenimiento u operación por si algo falla.
El costo de instalación puede ser alto, pero se paga una sola vez. Eso sí: si querés mantener el sistema al día con las últimas versiones y parches, vas a necesitar un servicio de mantenimiento. Una vez instalado, el sistema es tuyo y lo podés usar sin pagos adicionales.
Vas a tener que pagar la infraestructura de nube y encargarte de su mantenimiento y operación. No subestimes este punto: puede tener un gran impacto en tu presupuesto y en la asignación de recursos.
LMS como servicio (SaaS)
En el modelo SaaS, el proveedor ofrece el LMS como servicio. Tiene muchas ventajas: la puesta en marcha es muy rápida, el costo inicial es nulo o mínimo y pagás por lo que usás. Además, por la economía de escala, los proveedores pueden ofrecer una infraestructura de alto rendimiento a costos muy competitivos.
Con un LMS en modelo SaaS no tenés que preocuparte por operar la infraestructura, actualizar versiones, aplicar parches de seguridad ni hacer backups: todo eso es parte de la rutina del proveedor. Y el costo de la infraestructura ya está incluido en el servicio.
Por otro lado, si tu organización tiene requisitos muy exigentes, puede que una oferta SaaS no tenga toda la flexibilidad que necesitás.
Casos de uso de un sistema de gestión del aprendizaje
Estos son algunos casos de uso típicos de un LMS.
Instituciones educativas
Desde pequeñas academias hasta grandes universidades que implementan un campus virtual. La enseñanza es el centro de su actividad, y los cursos suelen agruparse en programas o carreras. Pueden ser gratuitos y abiertos, cerrados a un grupo de usuarios o pagos. Cuando la institución vende cursos, es importante integrar la tienda online con el LMS.
Leé más sobre Open edX para universidades (en inglés) y cómo ICdeBA llevó su formación a la modalidad online.
Empresas
Las empresas pueden usar un LMS para capacitar a sus empleados, contratistas, clientes o cualquier socio de negocio. La capacitación interna suele estar a cargo del área de formación o de RR.HH. Una aplicación importante es el compliance, la capacitación obligatoria en normas y regulaciones. En este caso la enseñanza no es la actividad principal de la organización, pero sí es estratégica para su operación, y es importante que el LMS se integre con otros sistemas, como el de RR.HH. Conocé el caso de Holcim Academy.
Gobiernos y ONGs
Los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales comparten un objetivo: su misión está orientada a la comunidad. No monetizan con los cursos, pero la formación les permite cumplir sus objetivos estratégicos y llegar a una audiencia más amplia. En estas organizaciones es clave contar con una herramienta de analítica que mida el impacto de la capacitación en la comunidad.
Leé por qué un LMS es clave para las ONGs (en inglés) y conocé el caso de éxito de Cap-Net.
El futuro de los sistemas de gestión del aprendizaje
La tecnología de los LMS sigue evolucionando y se vuelve cada vez más simple de usar y más versátil, hoy también con asistentes de inteligencia artificial como Owly. A medida que crece el aprendizaje online, contar con un LMS robusto es cada vez más importante, sobre todo para las organizaciones que quieren ofrecer experiencias de aprendizaje de calidad.
Reflexiones finales
Invertir en un sistema de gestión del aprendizaje puede transformar la forma en que tu organización enseña y capacita. Seas una institución educativa, una empresa o una organización sin fines de lucro, un LMS te puede dar grandes beneficios y hacer que el aprendizaje sea más accesible y efectivo.
¿Querés transformar tus procesos de formación con un LMS? Nuestro equipo te ayuda a encontrar la solución que mejor se adapta a tus necesidades. Contactanos para más información o agendá una demo.





